Obsesiones cinematográficas, Parte 2.
La naranja mecánica



Siempre he querido ir a un bar y beber lo que Alex y sus drugos tomaban en el Milkbar Korova, Moloko con Vellocet. Y rellenar mi vaso con la leche de las tetas de un maniquí.

Una de las imágenes que me ha perseguido desde los 15 años es ese bar. El Milkbar Korova me fascina, con esos sofás, esas esculturas... He de reconocer que durante un tiempo fue escenario de muchas de mis fantasías.



La estética de la Naranja mecánica nos dejó anonadados a muchos, Allen Jones fue el artista encargado de las esculturas que decoraban ese bar. Y la verdad, me encanta su trabajo! Investigando un poco he descubierto, que también diseñó el escenario de Maitresse. Por si quedaba alguna duda de sus tendencias fetichistas...




Si os obsesionan los maniquís y las esculturas de Allen Jones, tanto como a mí, podeis ver más sobre él aquí

Entrega.






"If you want me show some courage, courage, courage..."


Él solía ponerme este tema e insistía en que mirara la letra... Eso y otras cosas me han hecho reflexionar.

Ante la pregunta, ¿Qué es una sumisa? lo único que puedo contestar es que supongo que habrá tantas deficiniciones como sumisas. Para mi, una sumisa es una persona que se entrega a otra voluntariamente. Una sumisa obtiene placer de dar placer, de ser servicial, de cuidar a la persona a la que se entrega y de procurar hacerla feliz. Una sumisa se deja guiar y crece día a día.

Durante mucho tiempo he tenido miedo a entregarme. Pero el impulso que existe dentro de tu ser no desaparece por el miedo o la ocultación; permanece latente y en cierto modo genera frustración.
Una llega a sentirse estúpida al darse cuenta de que en efecto eso que tanto miedo le da es lo que realmente desea, y que no "va y lo coge" porque está demasiado atemorizada.

En mi caso los miedos eran porque mi Amo y mi pareja, son la misma persona. Algunos pensareis que soy muy afortunada, otros os preguntareis: - ¿funciona? Bueno... Aquí estamos. No ha sido fácil. Mi cabeza piensa muy rápido y a veces se me hace dificil saber lo que quiere mi alma. Me daba miedoo que nuestra relación de pareja se viera afectada o cambiara de algún modo que no me hiciera feliz. Así que durante un tiempo reprimí esos impulsos. No funcionó. Me sentía vacía, dolida e insatisfecha. Él se sentía frustrado y reprimido.

Desde el otro día me siento a la deriva, da igual que suceda, de todo hemos salido adelante juntos, así que... ¿Qué puede pasar? La vida es corta y se que me arrepentiré si no juego a todo aquello que deseo.

Así que... Tómame y hazme saber que estoy viva.

Como un tentempié a la deriva.



Esta mañana me desperté y me sentía como un tentempié a la deriva. Da igual lo que pase, da igual quan alta sea la caída o como de fuerte sea la ola que me golpeé... La inercia hará su trabajo y casi sin esfuerzo volveré a mi lugar. ¿Qual es? No lo se, y poco importa.

Obsesa de la Fotografía, Parte 3.
Daikichi Amano


Saber algo de la vida de Daikichi Amano, es complicado. No aparece en la wikipedia, y el apartado About me de su web no funciona.
Lo que sé de él es, que es un fotógrafo y director de cine porno que ronda los 40 años y que está obsesionado con las jovencitas japonesas rodeadas de animales varios, sobretodo pulpos.


Hay entrevistas varías y algún documental. Es un japonés simpático que opina que pese a que la crítica valore su trabajo como arte, lo que él hace es porno. Sin más. No pretende llegar a grandes museos, tan sólo satisfacer sus fantasías.
Y a mi sus niñas con pulpos en la cabeza, o en otras partes... me encantan. Por las ranas y demás bichos ya no siento tanta devoción, pero vale mucho la pena chafardear su web. Os dejo links.

Web Personal
Myspace
Genki Genki, su productora.

Сада-Маза


A veces, navegando por internet uno encuentra cosas muy extrañas. Atención a la actuación en un programa de la televisión rusa... No tiene desperdicio!

Kit Kat Club


Cuando vivía en España, siempre tuve una extraña atracción por los locales de intercambio de parejas. Sólo llegué a ir a uno, y por motivos más bien bizarros. Estaba delante de mi casa, y era el videoclub donde solía ir con mis padres. Un día añadieron mucho porno, poco después añadieron lencería... al poco tiempo ya no íbamos a alquilar pellículas, la puerta era diferente, sólo abría por la tarde-noche y entraban personas que vestían extraño. A mi me fascinaba. Tuve la oportunidad de ir para una fiesta fetish... y aluciné.

Al mudarme a Alemania, pensaba que todo sería mucho más europeo y con un factor kinki-freak no tan fascinante. Me equivocaba. Me fascinan los Kneipes alemanes, llenos de señores gordos bebiendo cerveza y señoras de pelo corto y dudosa feminidad que no paran de fumar. Me fascina que en las webs de ofertas de trabajo se encuentren anuncios donde se solicitan chicas para bailar en Table Dance. Me fascina que los alemanes todavía lleven el pelo Mullet.
En resumen, aquí y en la conchinchina, hay factor kinki a go-go. Y yo, encantada!

Y si te dejas caer por Berlín y te apetece ser partícipe de todo ese espectáculo, te gustará pasar por el Kit Kat Club. A algunos quizás os suene el nombre, porque el Cabaret donde actúa Sally Bowles en Cabaret, se llamaba así. Pero hablamos de un local actual.


Las veces que he estado allí han sido geniales. Un lugar donde podrás, simplemente ser tu mismo. Vestir como imaginas en tus fantasías, mirar y ser mirado, en la segunda sala se puede bailar, o entretenerse probando camas varias... y si llegas a la última sala del club quizás te encante sentarte en una silla de ginecólogo, balancearte en el columpio o dejar que te aten a la cruz de San Andrés. Y todo eso, sin miradas juzgativas, con total libertad y rodeado de gente de lo más variopinta. Una visita muy recomendable.

Yo si veo porno. Y Kink me encanta!

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