Debería dormir, pero igual que Beatriz Preciado se enganchó a la testosterona, yo me he enganchado a su historia. Lenta pero profundamente. Seguiré comiendo cacahuetes mientras devoro las páginas de su libro.
Puedes encotrarlo en La Casa del libro,
Testo Yonqui, de Beatriz Preciado.
¿Me lo prestarás cuando te lo acabes? :P
ResponderEliminarClaro! :)
ResponderEliminar